Inés Iribarren es una marca con historia, recorrido y convicción.
Hace más de 15 años, Inés empezó a crear y vender accesorios desde un lugar muy personal, con una fuerte conexión con lo simbólico y lo hecho con intención.
Desde el inicio, su forma de crear estuvo atravesada por el hacer con las manos. Inés es inquieta, energética y creativa, siempre en movimiento. Piensa haciendo, combina, prueba, arma y desarma. Tiene un ojo muy afinado y un gusto natural que se refleja en cada pieza.
Los primeros productos fueron accesorios religiosos, pensados para acompañar y dar sentido. De ese origen nacieron piezas que siguen siendo el corazón de la marca, como nuestras medallas de perlitas y vidrios, un clásico que todavía hoy es el favorito de muchos y nos acompaña desde el comienzo. La Fé es parte de nuestra identidad y atraviesa la marca de manera natural, en los símbolos y en la intención de cada pieza.
Con el tiempo, la marca creció y evolucionó, incorporando nuevas piezas, materiales y estilos, sin perder nunca su esencia. Hoy Inés Iribarren es un equilibrio entre lo simbólico y lo estético, entre lo espiritual y lo contemporáneo.
Detrás de la marca hay un equipo pequeño y cercano que cuida cada detalle: desde la selección de productos hasta la atención personalizada en nuestros showrooms y la tienda online. Trabajamos con sensibilidad, compromiso y amor por lo que hacemos.
Inés Iribarren no es solo una marca de accesorios.
Es energía, Fé, movimiento y buen gusto puestos en cada detalle.